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Servidores, servicios, aplicaciones, respaldos y redes forman parte de la infraestructura que sostiene la operación diaria de una organización. Cuando alguno falla, el problema deja de ser exclusivamente tecnológico y comienza a afectar directamente al negocio.
Nuestro servicio de Administración de Sistemas está orientado a mantener esa infraestructura disponible, actualizada, protegida y bajo control.
Y cuando algo falla, tener la información y los procedimientos necesarios para responder rápidamente.
No esperamos a que alguien nos avise de que un sistema dejó de funcionar.
Implementamos mecanismos de monitorización para conocer el estado de los componentes relevantes de la infraestructura y detectar comportamientos que requieren atención.
Dependiendo del entorno, podemos supervisar aspectos como:
El propósito es detectar problemas antes de que provoquen una interrupción mayor.
Tener un respaldo no es suficiente. Es necesario saber que el respaldo existe, se completó correctamente y puede utilizarse cuando sea necesario.
Supervisamos las tareas de respaldo y verificamos su ejecución para reducir el riesgo de descubrir un problema precisamente cuando se necesita recuperar la información.
Cuando el entorno lo requiere, también podemos establecer procedimientos de recuperación que definan cómo actuar ante una pérdida de datos o fallo de infraestructura.
Mantener servidores y servicios actualizados forma parte fundamental de una infraestructura saludable.
Gestionamos actualizaciones y parches de seguridad considerando la compatibilidad, criticidad y necesidades operativas del entorno. El objetivo es reducir vulnerabilidades sin introducir cambios descontrolados que puedan afectar a sistemas esenciales.
Muchos incidentes tecnológicos pueden evitarse mediante revisiones periódicas.
Supervisamos capacidad, almacenamiento, actualizaciones, registros, respaldos y otros indicadores que permiten identificar riesgos antes de que se conviertan en una emergencia.
Cuando detectamos una situación que requiere atención, proponemos una acción basada en el impacto y las necesidades reales del negocio.
Cuando aparece un problema, primero necesitamos comprender qué está sucediendo.
Analizamos el incidente, identificamos los componentes afectados y trabajamos para restablecer el servicio. Después investigamos la causa para determinar si existe alguna acción que pueda reducir la probabilidad de que vuelva a ocurrir.
No buscamos únicamente reiniciar un servidor y cerrar el ticket. Buscamos entender el problema.
Nuestra experiencia en software, sistemas y hardware nos permite analizar los problemas desde distintas perspectivas.
Una incidencia aparentemente relacionada con una aplicación puede tener su origen en infraestructura, configuración, comunicaciones, almacenamiento o incluso en la interacción entre varios sistemas.
Esa visión integral nos ayuda a llegar a la causa real antes de proponer una solución.